Fotografía
Fotografía de arquitectura: Atrévete a saltarte las normas
También en la fotografía, a veces las normas están para saltárselas. Experimentar y cambiar el punto de vista siempre viene bien.
Hay un montón de reglas y consejos fotográficos. En artículos anteriores de esta sección puedes repasar algunos. Nos sirven para aprender, para practicar y para lograr, en la mayoría de los casos, resultados como mínimo correctos o de fácil lectura por parte del espectador. Pero sobre todo sirven para aprender… y, finalmente, para saltárnoslas. Eso sí, no es lo mismo saltarse las normas por desconocimiento que hacerlo con cierto criterio y buscando un objetivo.
En muchos manuales se dice que no debemos incluir el sol directamente en las fotos. Algunos, incluso, desaconsejan a los principiantes realizar contraluces; supongo que pensando más en que son situaciones que requieren mayor pericia técnica. Por ser un tipo de imagen poco habitual, si podemos hacerla y resolverla correctamente, nuestra foto seguro que llama la atención. Como esta de David Frutos, un fotógrafo que recurre bastante a los contraluces como forma de conseguir volumen y contraste.
Hace años, cuando todos usábamos película, la caja del carrete incluía unos pequeños consejos. Uno rezaba: “no hacer retratos con el modelo entre el sol y la cámara”.
Hace años, cuando todos usábamos película, la caja del carrete incluía unos pequeños consejos. Uno rezaba: “no hacer retratos con el modelo entre el sol y la cámara”.
Solemos pensar que hay una exposición correcta y que será aquella que registre y refleje todos los tonos, colores y detalles que nuestra cámara sea capaz de mostrar. Generalmente es así, pero también deberíamos considerar que la exposición correcta es aquella que elige el fotógrafo para contar o transmitir lo que él quiere.
Felix Löchner consigue el aspecto etéreo de esta imagen a través de una toma y un procesado en el que no hay negros, con lo que transmite una sensación de levedad y ligereza.
Felix Löchner consigue el aspecto etéreo de esta imagen a través de una toma y un procesado en el que no hay negros, con lo que transmite una sensación de levedad y ligereza.
En un artículo anterior veíamos cómo en la fotografía de arquitectura es importante manejar recursos que nos permitan dar profundidad y sensación de volumen a las fotos.
Esta imagen juega a lo contrario. Eligiendo un punto de vista determinado, la fuga del cambio de material en el suelo coincide con la línea de la pared creando en la foto una única línea vertical. Esto hace que la perspectiva se entienda menos y que la foto sea más plana, pero también aumenta la fuerza visual.
Esta imagen juega a lo contrario. Eligiendo un punto de vista determinado, la fuga del cambio de material en el suelo coincide con la línea de la pared creando en la foto una única línea vertical. Esto hace que la perspectiva se entienda menos y que la foto sea más plana, pero también aumenta la fuerza visual.
En esta imagen todo lo que nos da pistas sobre qué estamos viendo ocupa un lugar mínimo en la composición y se relega a los bordes. La mínima expresión para no caer en la abstracción total. La carga expresiva recae exclusivamente en esa pared con sus sugerentes colores. No hay nada que sea el centro de atención y se apuesta todo a la plástica de lo que vemos.
La norma dice que debemos huir de la confusión. Crear fotos claras y de fácil comprensión que respondan al fin documental que suelen tener las fotos de arquitectura. Pero no siempre tiene que ser así. Esta imagen de Assen Emilov me parece excelente porque recurre a un teleobjetivo corto para llenar de líneas la imagen.
Si queréis ver cómo es ese espacio y esa lámpara para entender mejor la foto, el reportaje de la vivienda está aquí.
Si queréis ver cómo es ese espacio y esa lámpara para entender mejor la foto, el reportaje de la vivienda está aquí.
Aquí vemos otro ejemplo bien resuelto de que no siempre tenemos que seguir la regla de crear fotos con una lectura inmediata. A veces, podemos crear un punto de incertidumbre que nos haga prestar más atención a la fotografía. Podemos jugar a la sugestión y los juegos visuales, como hace aquí José Manuel Bielsa, mezclando interior y exterior gracias a los reflejos.
Más reflejos. Esta firmada por el fotógrafo Orlando Gutiérrez. Lo que vemos es una foto del techo de espejo. Y posteriormente se ha girado la foto 180º para que quede “al derecho” y no como la veríamos in situ.
Si ves el resto de fotos del reportaje, verás que es una de las imágenes que mejor cuenta cómo es la cocina, con todos sus niveles y colores.
Si ves el resto de fotos del reportaje, verás que es una de las imágenes que mejor cuenta cómo es la cocina, con todos sus niveles y colores.
Al realizar un paisaje, según la norma, debemos compensar los pesos de la foto sacando más cielo que suelo, y desde luego no situar al sujeto de la foto en el medio.
Estas dos premisas no se cumplen aquí; quizá es por esta razón por la que la imagen nos transmite mejor la atmósfera del lugar, con ese “exceso” de suelo por el que dan ganas de caminar una tarde de verano.
Fotografía de arquitectura: Cómo conseguir imágenes equilibradas
Estas dos premisas no se cumplen aquí; quizá es por esta razón por la que la imagen nos transmite mejor la atmósfera del lugar, con ese “exceso” de suelo por el que dan ganas de caminar una tarde de verano.
Fotografía de arquitectura: Cómo conseguir imágenes equilibradas
Y si en la anterior foto teníamos un exceso de suelo aquí Joan Roig hace justo lo contrario; sacando tan poco suelo que la composición y el edificio descansan sobre el borde inferior de la foto.
Un punto de tensión compositiva que quizá refuerce la idea del edificio como conjunto de volúmenes que se proyectan hacia arriba desde un plano horizontal en el que descansan.
Un punto de tensión compositiva que quizá refuerce la idea del edificio como conjunto de volúmenes que se proyectan hacia arriba desde un plano horizontal en el que descansan.
En este caso tenemos por un lado el elemento que atrae la atención (la silla roja y azul de Rietveld) en el centro de la foto y una cantidad de suelo sin información.
La idea era hacer una foto para mostrar el detalle del verso impreso en el cristal y compositivamente compensar el peso de todo ese suelo blanco con su opuesto en forma de cielo, también casi como color plano.
La idea era hacer una foto para mostrar el detalle del verso impreso en el cristal y compositivamente compensar el peso de todo ese suelo blanco con su opuesto en forma de cielo, también casi como color plano.
También podemos jugar con la nitidez y el enfoque, por ejemplo empleando objetivos o accesorios que nos permitan cambiar el plano de enfoque. Algo común en fotografía de bodegón publicitario pero infrecuente en la de arquitectura; quizá por la apariencia de maqueta que le confiere a la foto, o quizá porque puede llamar más la atención el aspecto técnico de la toma que el edificio.
La fotografía urbana, la artística o la comercial permite una mayor libertad a la hora de buscar recursos expresivos. En la fotografía de arquitectura estamos sujetos a su fin documental y a poder mostrar el detalle. Sin embargo, esto no impide que estemos atentos a cualquier posibilidad que nos abra la mente. No hacer siempre lo mismo nos hará crecer como fotógrafos.
Otro ejemplo muy conocido de fotografía de arquitectura en la que se deja de lado la nitidez es la serie de Hiroshi Sugimoto sobre grandes obras de la arquitectura moderna. Buscando la esencia del edificio, nos presenta unas imágenes desenfocadas para que no nos distraigamos en el detalle y solo veamos su aspecto icónico.
¿Y TÚ?
¿Eres aficionado a la fotografía de arquitectura? ¿Te saltas las normas? Déjanos tu opinión o tus dudas en la sección de comentarios.
Otro ejemplo muy conocido de fotografía de arquitectura en la que se deja de lado la nitidez es la serie de Hiroshi Sugimoto sobre grandes obras de la arquitectura moderna. Buscando la esencia del edificio, nos presenta unas imágenes desenfocadas para que no nos distraigamos en el detalle y solo veamos su aspecto icónico.
¿Y TÚ?
¿Eres aficionado a la fotografía de arquitectura? ¿Te saltas las normas? Déjanos tu opinión o tus dudas en la sección de comentarios.

















Además, hay normas que a veces rayan lo absurdo. Recuerdo haber leído que para fotografiar una habitación deberíamos ponernos en una esquina, desplazarnos pegados a la pared un tercio de su longitud y después apuntar la cámara a la esquina opuesta. No dudo que salga una foto correcta en muchos casos, pero entre eso y la foto de arriba tenemos un montón de opciones y conviene explorarlas.