
CASA PATIO
La primera vez que entramos, este patio estaba lleno de trastos y mucha maleza. No había sitio ni para pararse a hablar de pie. Pero supimos aprovechar sus escasos metros para poner UNA PISCINA! Sí: con depuradora y todo. (Esto de la piscina levantó mucha susceptibilidad entre el equipo de albañiles al principio). Pero siempre digo: confiad en el proceso!
Es el patio más pequeñito y acogedor que hemos hecho y la verdad es que cumple su cometido con creces. En invierno, con la piscina vacía, el banco interior queda a la vista y es perfecto para sentarse a tomar los rayos del sol.
Además, abierto al porche es como tener un piscina en tu propio salón.
